El Mono que quiso ser escritor satirico, Fabula


En la Selva vivia
una vez un Mono que quiso ser escritor satirico.
Estudio mucho, pero pronto se dio cuenta de que para ser escritor satirico
le faltaba conocer a la gente y se aplico a visitar a todos
y a ir a los cocteles y a observarlos
por el rabo del ojo mientras estaban distraidos con la copa en la mano.

Como era de veras gracioso y sus agiles piruetas entretenian a los otros animales, en
cualquier parte era bien recibido y El perfecciono el arte de ser mejor recibido aun.
No habia quien no se encantara con su conversacion y cuando llgaba era agasajado
con jubilo, tanto por las Monas como por los esposos de las Monas y por los demas
habitantes de la Selva, ante los cuales, por contrarios que fueran a el en politica
internaciona, nacional o domestica, se mostraba invariablemente comprensivo;
siempre, claro, con el animo de investigar a fondo la naturaleza humana y
poder retratarla en sus satiras.

Asi llego el momento en que entre los animales era el mas experto conocedor de la naturaleza humana y
poder retratarla en sus satiras.
Asi llego el momento en que entre los animales era el mas experto conocedor de la naturaleza humana, sin que se le escapara nada.

Entonces, un dia dijo voy a escribir en contra de los ladrones,
y se fijo en la Urraca, y principio a hacerlo con entusiasmo y gozaba y se reia y se encaramaba de placer a los
arboles por las cosas que se le ocurrian acerca de la Urraca;
pero de repente reflexiono que entre los animales de sociedad que lo agasajaban habia muchas Urracas y especialmente una, y que se iban a ver retratadas en su satira, por suave que la escribiera, y desistio de hacerlo.

Despues quiso escribir sobre los oportunistas,
y puso el ojo en la Serpiente,
quien por diferentes medios -auxiliares en realidad de su arte adulatorio- lograba siempre conservar, o sustituir, mejorandolos, sus cargos;
pero varias Serpientes amigas suyas, y especialmente una,
se sentirian aludidas, y desistio de hacerlo..

Despues deseo satirizar a los laboriosos compulsivos y se detuvo en la Abeja, que
trabajaba estupidamente sin saber para que ni para quien; pero por miedo de que sus
amigos de este genero, y especialmente uno, se ofendieran, termino comparandola favorablemente con la Cigarra, que egoista no hacia mas que cantar y cantar
dandoselas de poeta, y desistio de hacerlo.

Despues se le ocurrio escribir sobre la promiscuidad sexual,
y enfilo su satira contra las Gallinas adulteras
que andaban todo el dia inquietas en busca de Gallitos;
pero tantas de estas lo habian recibido que temio lastimarlas, y desistio de hacerlo.

Finalmente elaboro una lista completa de las debilidades y los defectos humanos y no
encontro contra quien dirigir sus baterias, pues todos estaban en los amigos que
compartian su mesa y en el mismo.
En ese momento renuncio a ser escritor satirico y le empezo a dar por la Mistica y el Amor y esas cosas; pero a raiz de eso, ya se sabe como es la gente, todos dijeron que se habia vuelto loco y ya no lo recibieron tan bien ni con tanto gusto.

No hay comentarios: